La India desde un tren.
Ahora lo entiendo! La India emergente no esta en las estaciones de tren que suelo frecuentar. Esta en los aeropuertos!
Ayer lo vi claro al tomar un avion desde Kolkata hasta Delhi: la India emergente tiene la piel clara, viste trajes de disenho occidental, punjabis o saris de maravillosas sedas almidonadas. Llevan anillos, pendientes, relojes y pulseras de oro y brillantes. La India emergente habla ingles, no habla bengali, ni hindi, ni maharati, gujarati, tamil o kanara. Lo hacen a traves de sus moviles continuamente. La India emergente estudia y trabaja fuera y llevan cuidados cortes de pelo, no las clasicas trenzas untadas de aceite de coco, pueden vestir de blanco con toda tranquilidad y con la seguridad de que sus ropas no estaran parduzcas a mediodia. Un coche impecable de cristales tintados les estara esperando delante de la terminal de llegadas. La India emergente lleva fantasticos bolsos y maletines de piel y maletas de Vuitton y Fendi, huelen a perfumes caros y sus pies estan perfectamente cuidados y limpios (algo impensable para alguien que recorra mas de 100 metros caminando en cualquier lugar de este pais). La India emergente utiliza cremas blanqueadoras en su rostro y su piel no esta marcada por cicatrices imborrables. La India emergente mira a occidente, no a India.
Es distinto en las estaciones donde miles de personas se apelotonan en raidas mantas por el suelo esperando algun tren que llega con horas de retraso, mientras las ratas les pasan por encima. Viajaran, si son afortunados, en algun vagon sleeper (y sino, en duros bancos de madera) con sus viejas y sucias maletas y bolsas, encadenadas a la litera para disuadir a aquellos que ya no tienen nada que perder.
En la India que viaja en ferrocarril se mastica paan todo el tiempo, sus dientes estan carcomidos y rojos por esa mezcla de especias y tabaco que escupen a chorros a propulsion en cualquier esquina o por las ventanillas, que tambien son la puerta de salida de cualquier clase de deshecho. En el tren cientos de vendedores ofrecen sus mercancias: alimentos de dudosa salubridad, esencias olorosas y curativas metidas en una maletita de piel gastada, crucigramas, libros religiosos para ninhos y adultos, artefactos extranhos como prismaticos de vision nocturna o gafas sin cristal.
En el tren comparten reducido espacio mujeres, hombres y ninhos. Sadhus, eunucos chillones que escupen y maldicen si no les das propina, militares armados con fusiles de la II Guerra Mundial, ancianos discapacitados, cantantes y musicos ciegos acompanhados por un lazarillo, ninhos de la calle que recogen botellas de plastico vacias para luego revenderlas por centimos de rupia, algun que otro turista, como yo, alucinado....En el tren te despiertan a las cinco y media de la manhana grupos de devotos cantando mantras, vendedores de te que gritan "chai garaaaammmm!!" cada dos pasos, los ronquidos de cincuenta hombres, cada uno con musicalidad y ritmos diferentes...En el tren nunca llegas a tiempo ( a tiempo para que?, me he preguntado muchas veces), puede que lo hagas diez horas mas tarde de lo previsto. Mientras dura el viaje te preguntan, curiosos, por tu vida, te ofrecen comida de sus propias manos o simplemente te observan incansables durante horas. Muy pocos leen, porque la mayoria no saben hacerlo.
Viajar en tren es tener frente a ti toda India de un plumazo. Toda India en un vagon.
En India, a reves que en Europa, en los aeropuertos no hay nunca demasiada gente. Mientras, las estaciones y los trenes estan atestadas. Porque los aeropuertos solo los frecuentan los extranjeros y la India emergente. Y en las estaciones y en los trenes estan todos los demas.
Me voy ya, y quisiera hacerlo en uno de esos trenes indios en un viaje que durara semanas, colgada de la puerta de un vagon viendo el paisaje de dentro y de fuera, y no en un avion que en pocas horas me devuelva a la rutina. Aunque supongo que ellos no opinan lo mismo.
raakshasa dijo
lo tuyo no tiene remedio!
me alegro que hayas disfrutado de tu vuelta por las indias.
besos
12 Enero 2009 | 12:04 PM