Musica.
Y me fui. Tarde o temprano tenia que salir de alli. Por mucho que ame esa ciudad. Varanasi La Amada, la llamo yo. En el momento exacto, cuando me lo dicto el corazon, cogi un tren y me puse camino a Nepal. Llego a Kathmandu despues de veinticuatro horas de viaje, con la cabeza llena de recuerdos (sera solo casualidad que mis companheros de viaje esta vez, igual que la anterior, hace un anho, se llamen Gabi y Eric???). Creo que pesan mas aqui que cuando llegue a Varanasi en diciembre. No se por que. Recorro las calles de esta ciudad maravillosa, en mi mundo, como evadida... Nepal es como una bocanada de aire puro despues de tantos meses en India. Como el largo suspiro de alivio que soltaba al llegar a casa del trabajo y tirarme en el sofa. Pero es curioso, porque solo hace dos dias que cruce la frontera y ya hecho de menos a los "chiflados"de los vecinos.
Los ultimos dias en Varanasi las horas no me llegaban. Asi que no tuve tiempo para asimilar que me iba, cuando me quise dar cuenta ya estaba en otro pais. Mejor, poque hay algo muy fuerte que me une a esa ciudad. Tantos momentos maravillosos que me ha regalado y lecciones que me ha dado...La musica no ceso ni uno solo de los dias que pase alli. Porque hubo mucha musica, musica que se oye y musica que solo se siente. Sonidos de tabla, de sitar y cascabeles de kathak. La fortuna de poder presenciar en directo la magia de los maestros Zakir Hussein y Birju Maharat. Los dedos veloces y contundentes pero sutiles al mismo tiempo, los pies agilisimos, la expresion brutal de un rostro arrugado, las manos que acarician el aire hablando sin palabras... la musica de la complicidad, la musica de la superacion, la de dos miradas que se cruzan, la del sol que calienta la piedra, la musica de una inclinacion de cabeza, la de las velas bajando el Ganga oscuro cada noche, la musica de la luna llena y naranja, la del humo del incienso, la de un callejon estrecho y tortuoso, la de una conversacion en la azotea a las tantas, la musica de las campanas en la pooja, la de un edificio imponente y medio derruido sobre el rio, la de un 'namaste'. La musica de un reencuentro...la musica que sale de uno mismo y que a veces no percibimos.
No me dio pena irme. Porque se que simpre volvere.
Y ahora, de nuevo en Kathmandu. Los del Green House Lodge aun se acuerdan de mi (Como para no, despues del susto que les di el dia que me desmaye en la recepcion).Me encanta ver a la gente en esta ciudad: desde tikas en la frente y saris, hasta minifaldas, Converse y cortes de pelo ultimo modelo. Los hombres ya no miran fijamente ni intentan meterte mano y no hay escupitajos de paan en cada esquina. Y todo esta mas o menos limpio y ordenado.Se acerca el Holi, el festival hindu del agua y del color. Las bolsas de agua caen desde los edificios. Ayer me devolvieron a la realidad al menos cuatro veces mientras caminaba por la calle. Manhana sera la guerra (aunque no quiero ni pensar lo que puede ser un Holi en el pais vecino).Recuerdo cuando llegue a Bombay el anho pasado unos dias despues del Holi. No entendia a que se debia el que la gente llevara el pelo verde o los perros y las vacas fuesen azules y amarillos. Claro que los extranjeros tampoco entienden que en algun lugar de Espanha haya un dia que la gente se lance tomates (yo intento convencerles de que eso no es 'typical spanish' como lo del flamenco, los toros o el gazpacho). Ya os lo contare.
Y ya queda poco. Poco tiempo, pero se que aun muchas experiencias. No puede ser de otra forma.
pukasibiza dijo
joder que ilusion, justo miro el blog, y veo que acabas de escribir, asi que voy a ser el primero en inaugurar los comentarios, que bueno nepal, yo me lo perdi, pero tambien se que algun dia lo visitare, alucino al leer tus relatos sobre india, con tanta magia y felicidad, yo como ya sabes este año nada de nada, pero bueno supongo que hay que estar solo para vivir todas esas sensaciones.
yo acabo de llegar de andorra, donde un golpe en la espalda ha cesado mi actividad, no ha sido nada grave, pero literalmente me ha jodido las vacaciones, es lumbago, y es que la edad no perdona, que putada.
bueno y tu cuando vas a volver a esta europa sumergida en colores oscuros y lagrimas que afloran al ver pasar estatuas de madera y gente parecida a los kkc. estoy visitando a la familia en valladolid y esto es realmente alucinante, yo nunca habia estado es semana santa por aqui y no pense que habia tanta pasion, pero que decir, si comparado con india esto no es nada.
bueno mochilera, espero que la micro sd aun tenga almacenados tantos recuerdos de todos esos paises por los que has pasado y que algun dia mostraras.
como de costumbre, un fuertisimo abrazo y un beso, pukas
20 Marzo 2008 | 08:13 PM