Una semana en Nueva Zelanda.
En Nueva Zelanda parece que el cielo esta mas cerca de la Tierra. No se que es lo que provoca esa sensacion, igual es que el agujero de la capa de ozono, que esta justamente aqui, encima de mi cabeza, hace de aspiradora y se trae a todo el universo mas cerquita. Parece que solo con trepar un poco sobre las verdes y onduladas colinas puedes palpar las nubes.
Este pais es como un anuncio de chocolate "Milka". Igual de dulce, igual de alegre, igual de campechano, igual de esponjoso... Las vacas y las ovejas son como si se hubieran escapado de una peli de dibujos animados. Las primeras con cabezotas grandes y cuadradas y llenas de manchones negros y blancos: las segudas lanosas, lanosas y redonditas. Y los famosos kiwis (el ave del que toman prestado el nombre los neozelandeses) son como el dibujo que un adulto con poca imaginacion haria de un pajaro cualquiera: dos circulos, uno grande y otro pequenho y un pico muy grande para que se entienda lo que es. (Kiwis de los otros todavia no he visto, pero me acuerdo de la primera vez que mi padre me dio a probar uno. A mi que me parecia que cualquier alimento que fuera de color verde no podia ser bueno!)
Y todo esta ciudadisimo. Cada parcela con su valla blanca, los ganaderos grandotes, barbosos y con sus petos impecables sobre la camisa de cuadros, en sus tractores que tosen redondeadas nubecillas de humo...Vamos, que todo sacado como de un cuento. Y a mi, que me encanta imaginarme en situaciones inverosimiles, me veo en plan Heidi, brincando ladera va, ladera viene, revolcandome en la hierba que huele a recien cortada y esquilando ovejas... En fin, ridiculo pero apetecible. Quien lo diria.
Por Auckland paso en un visto y no visto (vuelvo al final del viaje para volar a Santiago), pero la sensacion es de ciudad normal, corriente y moliente, y yo creo, que como no tiene nada de especial y toda ciudad necesita tener un simbolo que la caracterice, pues esta se autoproclama Capital Mundial de la Vela.
Rotorua, es un pueblo termal increible. Lleno de spas (que yo no he podido probar porque mi cartera anda flaca) , con una importante comunidad maori y lo mas impresionante: unos geiseres que escupen agua a mas de cinco metros de altura. Un frio del diablo, pero sentarte cerca a observar el chorro de agua es como darse un banho de vapor. Piscinas naturales de agua ardiendo, otras de barro burbujeante. Buffff, alucinante! En Rotorua no puedo evitar trasladarme a mi mas tierna infancia, cuando ibamos a Santiago en el coche y parabamos en Caldas de Reis a mojar las manos en la fuente de agua caliente. El olor a azufre me superaba. Pues aqui, a pesar de la belleza del espectaculo, no se por que, pero me sigue pasando lo mismo. Es curioso como lo aprendido en durante la infancia, tantos anhos despues, sigue ahi, en la recamara, esperando para salir en cualquier momento. Cualquier cosa, un olor, un nombre, una sensacion, solo hace falta tirar un poco de la punta del ovillo y sale todo...
Despues una breve parada en Taupo, llego a Wellington, capital del pais. Me encanta. En Nueva Zelanda, en una extension similar a la de Reino Unido, habitan solo unos cuatro millones de habitantes. Y Welly, como la llaman carinhosamente sus habitantes, solo tiene cuatrocientos mil. Se puede recorrer a pie en un dia, pero tiene todo lo propio de una gran capital. Teatros, buenos restaurantes, grandes museos y galerias, un jardin botanico impresionante, un paseo maritimo muy bien ciudado, tiendas de todo tipo, una animada vida nocturna...Y una zona bohemia que se llama Calle Cuba, con restaurantes de nombre "Buena Vista Social Club", "Floridita" y un tal "Tacos, Viva Mexico!", pero yo creo que este se confundio de calle... Por deformacion profesional (que ni yo me lo creo, pero parece que aun me queda algo de eso) me fijo en que las grandes agencias de publicidad multinacionales BBDO y Saatchi se hacen competencia aqui, e escasos metros de distancia, con sendas moles por oficinas. El resto, en general, son edificios muy bien cuidados...Vete tu a saber, ahora que mi ingles va marchando, igual tenia que haber dejado a mano mi curriculum! En fin...Que ya le gustaria a Vigo, con el mismo numero de habitantes, ser un vago reflejo de esta ciudad!
El dia de mi llegada un viento "de estilo ciclon" casi me ahorra a mi el billete de vuelta y a mi familia el ansia de estar nosecuantos meses mas sin verme. El segundo dia un sol veraniego apabullante y hoy, el tercero, una lluvia apocaliptica y mucho, mucho frio. Pero nadie lleva paraguas en Wellington: un chubasquero con capucha y andando! Y la calle a rebosar e gente.
Me alegro de haber dedicado tres dias a esta ciudad. Dentro de lo limitado de mi tiempo, de vez en cuando, la Lonely Planet acierta con sus consejos. Manhana cojo el ferry y me voy a la isla sur: glaciares, playas doradas, ballenas, focas, delfines, montanhas nevadisimas...y la fabrica de chocolate de Cadbury. Mmmmmmmm! Mama, pensare en ti!
Y hoy, dia trece de agosto, mi abuelo esta de cumpleanhos, y yo le felicito nada mas despertarme, que se que esta aqui cerquita.

kasmash dijo
Que envidia de viaje chica. A mi me encantaria ir a Nueva Zelanda, tiene que ser un pais precioso, la única persona que conozco que ha estado alli también me ha dicho que es increible.
A ver si un dia de estos mi agenda (y mi cartera) me permiten darme el capricho de viajar a las antipodas.
Un saludo
13 Agosto 2007 | 07:56 AM