Sobre ruedas!
Uno de mis pretendientes ;-)
La ninha que voy a adoptar
Adri motera
Campesino
Gran espectacion.
Pequenho guia.
Stephane.
Travieso.
Duna. Mui Ne
Hormiga atomica
Adri en duna. Mui Ne
Ninhos
Reviso las fotos de estos dias y me encuentro con algunas sorpresas. La luz del sol sobre la pantalla de la camara, a veces, no me deja distinguir rasgos y colores. Y me encuentro de nuevo con miradas inocentes, asombradas, extasiadas, juguetonas...Hacia tiempo que no las veia y casi las habia olvidado. Porque los dolares de los turistas las convierten en avaras y ambiciosas. Pero estos dos ultimos dias he visto y he sentido la otra cara: la de la hospitalidad desinteresada, la del agradecimiento verdadero y la de la honestidad mas franca y mas directa.
Me encuentro a Stephane (Nguyen es su nombre vietnamita, como el del 70% de la poblacion masculina en Vietnam) en el Peace Cafe de Dalat, en los Central Highlands. O mas bien me encuentra el a mi, pero yo me dejo. Habia oido hablar a algunos viajeros sobre los "easy riders" , guias independientes, experimentados moteros de sesenta y tantos, que se dedican a recorrer el pais en sus motos "vintage", rusas o de Alemania del Este, llevando y trayendo, contando y ensenhando,a aquellos que no se conforman con playas como las de Nha Trang y buscan el Vietnam mas autentico fuera de los circuitos turisticos tradicionales. No lo dudo, ya era hora. Empaquetamos mi mochila y cuatro cosas mas y empieza la aventura. Dos dias en moto por los Central Highlands hasta Mui Ne.
Dejamos atras la ciudad, y Stephane me va contando cosas sobre su pais, a ratos en ingles, a ratos en frances. Me habla de la guerra, a el le toco luchar del lado de los americanos como a la gran mayoria de los vietnamitas del sur. Los del norte tuvieron mas "suerte". Los que sobrevivieron, gozan del grandes privilegios otorgados por el actual gobierno comunista. Me muestra las plantaciones de cafe y me ensenha como se produce la famosa seda vietnamita, me cuenta acerca delas curiosas costumbres de algunas minorias etnicas que habitan en estas tierras y nos sentamos un ratito a charlar con algunos de ellos al borde de la carretera. Los ninhos que trabajan en los campos saludan con la mano al pasar. Una tormenta nos sorprende por el camino y un hombre y su hija nos acogen en su casa. Cuando para de llover se empenha en llevarnos a la casa donde esta el resto de su familia, en medio de los campos de cafe. No se que perra le ha entrado a esta gente, pero todos tienen un hermano pequenho guapisimo con el que casarme. Este hombre incluso va mas lejos y le llama por telefono a Saigon para preparar una cita. Yo, con una sonrisa y para no resultar "desagradecida", me invento un novio que espera impaciente en Espanha al regreso de mi viaje. El bueno del paisano hasta nos regalaba unos metros cuadrados de cafetal para plantar el nidito. Andara justo de mano de obra, digo yo...Despedidas, besos y abrazos y de nuevo retomamos el camino. En una hora alcanzamos una pagoda perdida de la mano de Buddha en medio de una montanha. Stephane me espera fuera mientras yo entro a cotillear en la vida monastica de una decena de ninhos-monje. Un monjecillo de unos diez anhos casi se esnafra al saludarme, inclinandose con las manos juntas a la altura del pecho, mientras baja corriendo las escaleras. Otros juegan al futbol en el escueto patio trasero. Uno de los monjes viejos debe de pensar que no es apropiada la visita femenina en el templo y muy educadamente, sin abrir la boca, me ensenha la salida. Cuando salgo, la rueda de la moto ha estallado y una tormenta del diablo amenaza con hacernos pasar la noche en la hamaca del chiringo de la entrada. De nuevo la familia que lo regenta me acoge en su morada, mientras mi "easy rider" se dedica a tareas mecanicas. Me ofrecen te y me miran curiosos mientras me dicen cosas ininteligibles en vietnamita. Esta gente no ha visto un extranjero en anhos, pongo la mano en el fuego.
Incidente solventado, llegamos al hotel donde pasare las siguientes 10 horas de imsomnio gracias a una alegre cigarra que comparte habitacion conmigo.
Hoy ha sido un dia duro. Desacuerdos con Stephane por cuestiones culturales (le sento fatal que no me apeteciera desayunar sopa de noodels con vegetales y cerdo cuando yo lo que necesitaba eran siete cafes) generan ratos de silencio, que yo aprovecho para hacer balance del ultimo mes. En realidad, y aunque no os lo creais, nunca dispongo de suficiente tiempo para hacerlo.
Me caigo de suenho y me duele el culo de tantas horas de baches, pero los ojos de una ninha de algun poblado en medio de la jungla, me dejan enamorada y atonita. Le pregunto si se quiere venir conmigo a Espanha y su madre, encantada, me dice que me la lleve, que ella ya tiene diez mas. Le falto poco para salir corriendo a hacerle la maletita. Es una pena....Unas horas despues, la vision de las dunas de Mui Ne termina de despertarme. Me siento sobre una de las montanhas de arena dorada. El calorcito que desprende el suelo y el cielo seminublado son como el suenho que no tuve esta noche.
Unos kilometros mas adelante comparto con "mi motero" una merienda: sopa de noodels con vegetales y cerdo. Lo que yo decia, en la mesa y con el estomago lleno, se olvidan todas las diferencias. Abrazos y palmadas en la espalda, buenos deseos para el futuro. Hemos llegado a Mui Ne. De nuevo caras conocidas, a algunas no las habia vuelto a ver desde Hue y, la verdad, no las echaba de menos. Un bungalow a escasos cinco metros de la arena de una playa maravillosa me espera. Cama con mosquitera y unos tapones para los oidos que encontre esta tarde en una tienda. Ha llegado mi hora....
anita dijo
juiii,juiii,juii!!!! Mira que si vuelves casada...!!!
FELICES SUEÑOS GUAPETONA.
15 Junio 2007 | 08:22 PM