Aqui estoy...




LLevaba tiempo sin dar senhales, lo se...Estas dos ultimas semanas, han sido una locura. Han pasado tantas cosas en esta semana y media que tengo la sensacion de que han sido dos meses...
Mis dias en Goa, en la playa de Arambol, fueron emocionantes y estuvieron cargados de fuerza. Recorri cientos de kilometros sobre un caballo loco por las carreteras del estado y senti la mayor libertad que jamas he sentido. Creo que despues de una sensacion tan fuerte, tan abrumadora, incluso tormentosa, me costara mucho volver a una vida rutinaria de sillacon ruedas y ordenador...
Goa es un reducto hippie de europeosfiesteros que no renuncian a unajuerga ni aunque lleven de pastillas tres dias seguidos. Puestos de ropa y complementos en cada esquina y unos indios mas que resabiados. En realidad Goa (y cuando digo Goa me refiero a sus playas) no es India, es el suenho de algunos trasnochados, que lo han convertido en una especie de Ibiza india. A pesar de eso, el ambiente que se respira resulta agradablemente familiar y ocioso. Tuve la suerte de encontrar a a tres chicos de Israel que me "adoptaron" y con los que descubri lugares increiblesy alejados de todo el bullicio de la Goa creada para el turismo. Una mezcla de sensaciones extranha.
Despues de despedirme de ellos y veinte horas de autobus por una carretera horrorosa, me dirijo a Humpi,en el estado deKarnataka,un lugar del que me he ido enamorada. Si no me hubiera puesto firmeconmigomisma, todavia seguiria alli! Una cabanha presiosa con un porche con balancin sobre un campo de arroz muy, muy, muy verde. Por las noches me dormia en el balancin con la musica de las ranas al croar, con velitas e incienso; por las manhanas desayunaba en el porche mientrasobservaba los trabajos de la gente en los campos, los hombres subiendo a las palmeras y regando, ellas cargando fajos de hierba.Y unfondo rocoso tan arido, de formas imposibles, que dolian los ojos al mirar el hoizonte de tanto contraste y tanta belleza. Nos juntamos alli una buena tropa de espanholes. Fueron cinco dias de una paz increible...El calor hizo que mis planes de continuar hacia el sur cambiaran y decidiera empezar a subir hacia... En realidad en los ultimos dias solo he sabido que estaba subiendo, porque hasta hoy no he tenido muy claros mis siguientes pasos.
Hoy estoy en Sholapur, a medio camino entre Bombay e Hyderabad. Hace tres dias que deje Humpi y empece a subir hacia el norte con David, un nuevo companhero de viajes con el que he visitado Badami y Bijapur, en busca de una buena conexion hacia Delhi o Benares. En Badami pasamos media manhana en una escuela local invitados por la profe que nos vio pasar por delante de la ventana de su clase. Una experiencia increible y muy tierna: una clase entera de ninhas de cinco anhosbailando como autenticas princesas indias para dos extranjeros "raros" que no paraban de hacer fotos.Todo eso compensa las horas interminables de autobuses estatales, que ya sabeis que me gustan.
Lo de seguir hacia arriba nos esta resultandotarea imposible,yal final tendremos que volver a Bombay, donde yo tengo pensado coger un vuelo hasta Jaipur.
Llevo dos semanas y media en India y aun no he sentido ni un solo dia de cansancio, de aburrimiento, de abatimiento...Este pais me sigue sorprendiendo y regalando experiencias alucinantes.Me gustaria que, ya que no estais conmigo, pudierais verlo todo por un agujerito...

Peperoncino dijo
bueno mejor seria que me mandes los pasajes para acompañarte en estos viajes, eso seria muy, muy buena onda...jeje. Bueno que os esteis pasando bien.
Saludos hormiguita viajera...
22 Marzo 2007 | 04:49 PM