Sobrevivir a un autobus indio.
Yo misma me sorprendo a veces de la capacidad que estoyadquiriendo para adaptarme a circunstancias "adversas" en estos dias. Seguro que hace unos anhos no me lo hubiera tomado igual...Despues de alguna que otra curva peligrosa y muchos baches, he llegado a Arambol, una de las playas del norte de Goa. EUREKA!!!
El trayecto bien merece unas lineas. Tras llegar a la estacion de autobuses de Mapusa en un confortable autorickshaw desde Panjim, cojo una carraca por 12 INR, destino a Arambol. LLego justa de tiempo y me toca de pie, mochila y trolley incluidos(si, si, el que tu', mama, te empenhaste que comprara en el aeropuerto de Corunha, con el fin de proteger mi espalda). Primeros 20 minutos de trayecto y nada que destacar. Me bebo una botella de agua entera para mantener mi tension en su sitio, acordandome de las recomendaciones de mi adorado padre. A partir de ahi, es otra historia. Primera parada en medio de una angosta carretera:un colegio femenino entero se vacia dentro del milenario autocar. Cada vez estoy mas acorralada contra una esquina. Me miran como a un bicho raro e intercambian risitas maliciosas entre ellas. Segunda parada: el mercado municipal del pueblo tambien quiere meterse dentro del bus, y, por supuesto, el revisor no va a ser quien se lo impida. Senhoras, con cestas de un metro y medio de diametro y bolsas de platanos, me espachurran contra una barra. Puedo distinguir entre un centenar de "deliciosas esencias corporales". Las bolsas de platanos me llegan a la altura del ombligo. Intento sacar la cabeza para tomar algo de aire antes de contener la respiracion y meterme de nuevo en un mar de sobacos, grenhas y bananas. Los efectos de los dos litros de agua de mi padre hacen su aparicion (.................).La vieja de a lado no entiende mi ingles cuando le pregunto desesperada que cuanto falta. Al mismo tiempo rezo para que Arambol no sea la siguiente parada. Imposible salir de alli con la mochila ni dandole un billete de 500 INR a cada pasajero.
Piiii-piiii-piii!!!!. Arambol.Ultima parada.Todo el autobus se abalanza sobre la puerta, mientras todos los que lo esperan ,luchan por entrar. Definitivamente Adriana desaparece entre la marea humana.El revisor se apiada de mi, detiene a La Masa y me ayuda a bajar. De pronto me veo sola en medio de una carretera de polvo rojo (como todo en India), con 10 kilos de mochila y el punhetero trolley que, por supuesto, por el polvoriento camino, no anda. Casi desquiciada, grito al cielo que necesito un taxi. "Taxi?" me pregunta. "Si, un taxi, joder!" Y el cielo me manda a un mercader de frutas que se ofrece amablemente a llevarme al primer hotel sobre el que recae mi dedo en la Lonely Planet. Eso, despues insistir yo en que llamara a su colega el del taxi, y contestarle este que estaba ocupado.Olvido las recomendaciones de la familia sobre extranhos, me monto en la camioneta y me pregunta si estoy comoda en el asiento del copiloto. "Por supuesto!" exclamo aliviada mientras pienso en lo amable que es la gente en los pueblos.En el corto trayecto al hotel, todo sonrisas y buenas palabras. Hemos llegado. Dios mio, solo pienso en vaciar todo el agua que me he bebido!! Antes de bajarme , saco un billete de 20 INR como agradecimiento a mi salvador. Me mira, sonrie, niega con la cabeza.
-"Que majo, encima no quiere aceptar mi propina"
-"No, no, no, son 100 INR"
-"#?`~*!*!#"
Paso de discutir, estoy cansada, no aguanto mas y hace un calor de mil demonios.Suelto el billete de 100 y le arranco mi mochila de las manos. Esoy en medio de un palmeral, verde el cielo y rojo el suelo, con un par de pobres construciones a cada lado del camino. Carteles de yoga, tai-chi y masajes ayurvedicos en cada tronco.Amable y resplandeciente,Haizel (pongamos que se escribe asi), me conduce a mi habitacion con banho y ducha "inside", Suenho con eso mientras me dice que puedo abandonar mi mochila-trolley en medio del caminito. Por prudencia le digo que "no, gracias", pero a los tres pasos la lanzo contra un monton de tejas apiladas en el suelo.LLegamos. Una casita pareada. 250 INR. Pago lo que sea. Entro y, aunque espartana, a mi me parece un palacio. Unos 40 m2, lo mejor y mas barato en estos dias. Me dice que puedo pagarle luego y vuelvo a por mi mochila. POr el camino me presenta a Joan, un catalan que lleva aqui ya tres meses. "A este sitio siempre viene la misma gente, yo vengo todos los anhos, y nos conocemos todos", me cuenta entre otras muchas cosas. Es simpatico y expresivo. Todavia no he ido al banho y aunque,en otras circunstancias,hubiera seguido un rato charlando, finalizamos la conversacion. "Vente luego al bar, te presento a esta gente y nos fumamos unos porros". Sonrio, pienso que "lo que me faltaba". Me doy la vuelta, cojo mi mochila, abandono el trolley donde las tejas (lo siento mama!) y salgo disparada hacia mi habitacion.
Tera dijo
Qué bieeeeeeeen me lo pasooooo espiando tus aventuras después de una mañana de soleadas traducciones!
PD. Incidiendo en los consejos familiares (que, como está visto, a veces hay que dejar por el camino): si puedes evitar drogas con extraños tant mieux!
12 Marzo 2007 | 01:43 PM